HISTORIAS

TRÁILER DEL DOCUMENTAL: SEA LION RESCUE
 

A lo largo de 5 años, el equipo de Rescate de Lobos Marinos ha desenmallado varias decenas de lobos en diferentes Áreas Naturales Protegidas. Aquí una pequeña muestra de nuestro trabajo, pasión y emoción por devolver un poco de vida al mar.

Tequila
 

Uno de los primeros lobos que nos sacudió el corazón y que nos movió para crear este
proyecto es Tequila.  La primera vez que lo vimos tenía una línea de pesca que le daba dos
vueltas a su cuello y un anzuelo que rasgaba y jalaba su boca. Sus ojos expresaban dolor y
suplicaban ayuda. 
Después del primer taller de capacitación para el uso de la técnica de sedación remota,
impartido por The Marine Mammal Center en noviembre del 2015, llevamos a cabo la
primer campaña de desenmalle en la lobera del PNZMAES y en el Faro de San Rafaelito, 
APFF Balandra. Ahí estaba Tequila.
Su desenmalle tuvo momentos inolvidables para todo el equipo. Tequila fue capturado en
el 2016 siendo un juvenil, ahora es un sano, fuerte y vigoroso subadulto. Es un guerrero que
pronto se enfrentará contra otros machos en busca de su lugar en la colonia de
reproducción. Seguir el desarrollo de Tequila es otra de las razones que nos motivan a
continuar éste proyecto y que muestra una vez más que podemos devolver vida al mar.
Video realizado por: Robert Guarasci

Calipso

Tener aliados de diferentes países que apoyen el proyecto de Rescate de Lobos nos hace muy felices!

Este es un clip de nuestro querido donante y actor, Steve Nichols y de todo un equipo de trabajo que con mucho cariño aportó su tiempo y
creatividad para dejar ver qué podemos hacer mucho por nuestros mares.
Calipso fue el segundo caso de éxito empleando la técnica de sedación remota en México.
Frecuentemente la encontramos en la lobera sana y feliz.

Calafia 

 

Calafia ha sido una embajadora para este programa. Fue el primer ejemplar rescatado en
México empleando la técnica de sedación remota. Pero ¿por qué es tan importante esto?
Anteriormente no se recomendaba el uso de anestesia aplicada a través de rifle de dardos en especies marinas como se hace rutinariamente en especies terrestres, ya que existía un gran riesgo de ahogamiento si el ejemplar se encontraba en el agua al momento en que los
medicamentos hicieran efecto. Esto había sido una gran limitante para las labores de
desenmalle.

Por muchos años, solo se capturaban ejemplares que fueran de tamaño
manejable por contención física. Sin embargo, en 2013, se descubrió una nueva
combinación de medicamentos, que además de producir un nivel de sedación adecuada para el manejo seguro de este tipo de animales, les permite mantenerse flotando y conservar el reflejo de sacar la cabeza cuando necesitan respirar.

Esto ha permitido desarrollar nuevas técnicas de captura y emplearlas en casos como estos.
En 2015, esta era una técnica muy nueva y con poca difusión. Las autoridades y
grupos de trabajo en México estaban un poco inseguros de emplearla, parecía algo muy
arriesgado. El caso de Calafia, fue la perfecta demostración de la efectividad de esta técnica
y le dió al grupo de trabajo local la confianza y el entusiasmo para seguir empleándola.
Desde entonces se ha logrado el rescate exitoso de 24 lobos más en diferentes partes de
México.
Calafia tiene una piedra favorita para descansar en la lobera de Espíritu Santo, y es uno de
los ejemplares que observamos con mayor frecuencia durante nuestras salidas de
monitoreo.

Es muy reconfortante ver que está sana y con crías sanas y fuertes cada año.

Esperanza

 

Esperanza fue observada por primera vez en 2014 durante una de las primeras salidas de
monitoreo, que dieron origen a este proyecto. El nombre que originalmente le habíamos
dado era “Pesadilla” ya que la impresión de ver la gravedad de sus heridas provocaba eso,
pesadillas. Durante al menos un par de años, se dedicaron grandes esfuerzos para el rescate
de este ejemplar, sin embargo en cada una de las campañas se había presentado algún
impedimento para lograr su captura.

Con el tiempo, decidimos cambiar su nombre por uno más positivo, Esperanza fue el nombre perfecto, ya que era justo eso lo que representaba para nuestro equipo.

Finalmente en noviembre de 2016, pudimos capturarla y rescatarla. A pesar de que aún conserva una cicatriz bastante impresionante, se encuentra sana y en muy buen estado.
Esperanza es la mejor prueba de la resiliencia de estos animales, que a pesar de pasar al
menos dos años con estas terribles heridas, no se dio por vencida. Sin duda es una de
nuestras consentidas.

Santi

 

El Parque Nacional Zona Marina Archipiélago de Espíritu Santo tiene zonas donde no se
permite la pesca de ningún tipo. Una de esas áreas se llama Los Islotes, donde existe una
colonia de reproducción de lobos marinos. Es ahí donde las crías nacen, son amamantadas, crecen rápidamente y aprenden a nadar para luego ir en busca de su propia comida y ser independientes.
Si los hombres rompen las reglas y no se respeta este espacio de no pesca, una de las primeras evidencias de la pesca ilegal es la cantidad en el incremento de las crías y los lobos de un año, con redes de pesca en sus cuerpos.
Es de suma importancia rescatarlos lo más pronto posible, ya que al ir creciendo la red comienza a cortar su cuerpo más rápido que en los juveniles o adultos.
Para poder romper la red que los lacera exponencialmente, utilizamos la técnica mixta.
Santi, es un lobito muy, muy travieso. Es uno de los que disfruta jugando con las personas,
les muerde las aletas, les quita el snorkel, nada rápidamente alrededor de los buzos, es
capaz de darte abrazos.
Así como él, en la temporada de mayo del 2018 a abril del 2019, por motivo de la pesca
ilegal, se desenmallaron 11 crías.
Ver como los pequeños sanan sus heridas rápidamente, hace que el equipo y todos los
donantes de este proyecto, se sientan felices por estos resultados. Ojalá entendamos y
seamos conscientes de cómo nuestras acciones afectan o no, a la vida en este planeta. Y tú,
¿Sabes cómo llega el pescado a tu plato?

Pacífica

 

Pacífica es un caso muy especial para nosotros, por que además de ser el primer ejemplar
rescatado en Isla Margarita, es el primer caso que atendemos, en el que el enmalle no estaba ocasionado por algún arte de pesca, si no por basura. Es una hembra joven, que tenía un aro plástico alrededor de su cuello, al parecer el empaque de alguna pieza mecánica, quizá de un motor.
Es muy triste ver como en un lugar remoto, como lo es Isla Margarita, está lleno de basura.
Los casos de lesiones ocasionadas por materiales plásticos enredados en el cuerpo de
diferentes especies o por su ingesta, cada vez son más y más comunes.
Esperamos que el caso de Pacífica sirva como un recordatorio de esto, y nos ayude a crear
conciencia de que nuestras decisiones diarias tienen efectos sobre nuestro planeta y de
nosotros depende que estos efectos sean positivos o negativos.

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